MUDRAS EN EL LUOHAN GONG


LOS MUDRAS: (Manos, palmas, dedos, picos de grulla, etc.)

La palabra Mudra significa “sello” en sánscrito y son posiciones rituales de cuerpo o manos que simbolizan estados o procesos mentales o emocionales y a través de los cuales se puede llegar a representar o influir sobre la conciencia. Los Mudras son un buen ejemplo de cómo el cuerpo afecta a la mente y las emociones. Los Mudras pueden ser quizás considerados la máxima manifestación, o en todo caso la más sutil manifestación de la relación cuerpo-mente-emociones-energía, pues a través de posturas físicas, algunas de las cuales se limitan a simples posicionamientos de los dedos, se logran estados o niveles que afectan no sólo al cuerpo físico, sino el mental, emocional, energético y espiritual.

En lo que se refiere a crear estructura, y al igual que con la respiración, los Mudras tienen la capacidad de unir “lo de abajo y lo de arriba, lo de afuera y lo de adentro”, crear una unidad entre las diferentes partes del cuerpo y la mente. Esta “unidad” se manifiesta en estados de conciencia, emocionales y espirituales que permiten tocar, sentir y trasladarnos a otras “realidades” de profundidad insondable. Los Mudras, trabajan según la teoría de los meridianos y los flujos energéticos. En el Luohan Gong se utilizan muchos y diferentes clases de Mudras.

No olvidemos que el cuerpo afecta la mente, desde aspectos tan fácilmente comprensibles como que un cuerpo robusto, saludable, fuerte, vital influye en la capacidad de trabajo, la agudeza mental y el equilibrio emocional, hasta otros como puede ser la relación entre el equilibrio físico (fuerza de las piernas para proporcionarnos estabilidad física) y equilibrio mental, llegando como hemos mencionado a la profundidad y sutileza de los Mudras. La importancia de la fuerza muscular de las piernas no puede ser nunca exagerada, pues de ellas dependen la estabilidad y equilibrio de todo el cuerpo. Así como el Yang se nutre del Yin, las piernas, apoyan, nutren, y empuja al Yang hacia las más altas cimas de la sabiduría, el conocimiento y el bienestar psico-físico.

 

Para lograr por tanto esta simetría y activación de los Mudras durante la práctica del Luohan es importante tomar las siguientes medidas: Además de situar las dos manos normalmente a la misma altura, las palmas y dedos deben respetar los planos y generalmente se sitúan horizontal o vertical al plano frontal o transversal. Esta observación es muy importante porque esconde uno de las más importantes leyes en la emisión de Qi: “La dirección de las palmas señalan el movimiento del Qi”. También se  entiende por “palma” los dedos o picos de grulla cuando estos sean los protagonistas del movimiento. Un ejercicio que se puede realizar al principio, para desarrollar entre otros aspectos esta sensación de simetría, es estar en todo momento consciente de las dos palmas de las manos y su posición en todo momento.