HISTORIA – ORIGENES DEL TAI CHI CHUAN

Existen varias leyendas sobre los orígenes de esta gimnasia o Arte Marcial pues, como su nombre indica (Gran Ultimo Puño), es uno de los sistemas de defensa más eficaces conocidos por el hombre. Una de ellas cuenta que a finales de la dinastía SUNG hace 800 años vivía en las montañas de Wu Bana un fabricante de elixir llamado Zhang Sang Fen.

Una noche este ermitaño soñó que Xuan Wu, el Emperador Negro, le revelaba una forma de combate gracias a la cual al día siguiente el sólo mató a un centenar de bandidos.

Xuan Du era una divinidad Taoísta objeto de peregrinaje al monte Wu Dang, asociada al Norte y a la Estrella Polar, lugar hacia donde tradicionalmente se orienta el Tai-Chi-Chuan. Debido a su origen este arte es considerado como un deporte divino.

 

Zhang Sang Fen y  Xuan Wu, el Emperador Negro

Zhang Sang Fen

Otra leyenda cuenta que el mismo monje Taoísta presenció una pelea entre una serpiente y una grulla. Esta última atacaba incesantemente con fuerza y decisión, mientras que la serpiente evadía con suavidad las mortíferas acometidas. El ave tuvo que ceder frente a un enemigo cuyos movimientos relajados no ofrecían resistencia directa y le permitía, sin embargo, contraatacar con velocidad relámpago.

Este singular combate habría inspirado a Zhang Sang Fen a crear un Arte Marcial cuyos principios fundamentales serían someter los movimientos vigorosos con los suaves, adaptar el estilo propio al de los demás y derribar un peso de quinientos kilos con cuatro onzas.

Los datos históricos que se poseen sin embargo parecen señalar que el Tai-Chi-Chuan se originó, o por lo menos se desarrolló en la provincia de Henan, en el seno de la familia Chen hace unos trescientos años.

Se acepta generalmente que es este estilo Chen, también conocido como Lao Jia o “Vieja estructura”, el primario y del que provienen todos los demás.

Se caracteriza por la mezcla de movimientos vigorosos y suaves que en su trayectoria circular culminan a veces en auténticas manifestaciones explosivas de potencia.

Del estilo Chen surge el estilo Yang el más popular de los estilos del Tai-Chi.

 

Tai Chi Chuan

Su fundador Yang Lu Chan (1799-1872) originario de la provincia de Hebei y alumno del Clan Chen lo introduce en Beijing (Pekín) en el 1852, desde donde se extiende por todo el país.

Esta expansión se debe también a que Yang Lu Chang se talla una reputación como luchador invencible al recorrer China desafiando a los más célebres maestros de Kung-Fu de su época.

Su objetivo de Popularizar completamente el Tai-Chi-Chuan es sin embargo realmente conseguida por su nieto Yang Cheng Fu (1883-1936) que elimina del estilo los movimientos rápidos y bruscos para que puedan ser practicados por niños y ancianos.

De esta forma llega el estilo Yang a nuestros días, como una escuela de movimientos lentos y continuos, de posturas amplias y naturales, es la escuela Da Jía o Gran Estructura.

Es quizás este el momento en el que el Tai Chi empieza a dejar de ser practicado por algunos como Arte Marcial para ser practicado por sus beneficios terapéuticos.


Otros estilos conocidos del Tai-Chi-Chuan son:
el estilo Wu popularizado por Wu Jian Quan (1870-1942) y conocido como “Estructura Mediana” por emplear posturas moderadas y movimientos flexibles. Wu Jian Quan era discípulo de Yang Lu Chan.

Otro estilo Wu desarrollado por Wu Yu Xiang (este Wu se escribe diferente) y también conocido como Xiao Jia o “Pequeña Estructura” o estilo Hao por haber sido popularizado por Hao Weizhen discípulo de Wu Yu Xiang. Este estilo Wu se caracteriza por ejecutar, movimientos circulares de poca amplitud.

Por último existe el estilo Sun conocido como Huobu Jia o “Estructura de Pasos Vivos” y desarrollado por Sun Lu Tang discípulo de Hao Weitzhen cuyos movimientos son rápidos con gran acción de los pies.


 

Maestros de Tai Chi

 

Zheng Man Qing

Gran Maestro Zheng Man Qing (Ch’eng Man-ching)

 

Actualmente el Tai-Chi-Chuan se halla extendido popularizado en todo el globo. Esto se debe gracias a los múltiples beneficios físicos, mentales y espirituales que aportan su práctica.